10 Jun Mindfulness: Sufrimiento primario y secundario

sufrimiento-primario-sacundarioImaginemos que nos rompemos una pierna. Es decir tenemos un pequeño accidente doméstico, resbalamos en la ducha y en la caída nos fracturamos el peroné. Esta acción no podemos cambiarla, ha sucedido así y por mucho que nos enfurezca no podemos volver atrás antes de la caída y retirar la diabólica pastilla de jabón que nos hizo volar por los aires. Esta acción la llamaremos experiencia primaria o sufrimiento primario. Es aquello que sucedió y es inevitable (después de sucedido).

Tenemos la pierna escayolada y empiezan a aparecer unas cataratas de pensamientos negativos tipo: me van a echar del trabajo, no podré volver a correr, no quiero depender de nadie, cómo carajo me voy a lavar… (así es como funciona nuestra mente muy a menudo, no podemos negarlo). Los pensamientos alimentan emociones estilo: qué vida tan triste, ahora no sirvo para nada, y si me quedo cojo….

Esta conjunción de pensamientos_emociones, que suceden a una velocidad vertiginosa y que pueden atraparnos en un espiral de sufrimiento cada vez más intenso, es lo que llamaríamos la experiencia secundaria o sufrimiento secundario. Es decir la forma como nuestra mente se relaciona y saca sus conclusiones a raíz de la experiencia primaria.

Mindfulness o Atención Plena, nos permite acercarnos de manera más compasiva y con aceptación hacia el sufrimiento primario y así intentar que los sucesos que van a aparecer con el sufrimiento secundario no se conviertan en un dolor psicológico que ya no controlemos.

Es una tarea larga y que requiere esfuerzo. Pero con delicadeza y amor (hacia nosotros y los demás) es posible y puede cambiar radicalmente nuestras vidas.

Nos hemos roto una pierna pero quizás podríamos revertir la negatividad y decirnos: tendré más tiempo para mi, para leer, para estar con mis amigos y familia, para meditar… en fin para intentar convertir este mundo en un espacio donde seamos más libres para decidir.

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